Yo, escritor Hubiese sido una noche de regreso a casa como tantas otras, después de que Homero se encontrara bebiendo cerveza en el bar de Moe, sino hubiera sido asaltado y secuestrado por malhechores enmascarados. En el intento de evitar ser robado, Homero enfrenta a los bandidos y recibe un golpe en su cabeza que lo deja inconsciente. Horas más tarde, cuando logra despertar, no reconoce el lugar donde se encontraba. Claramente no era Springfield. A primera vista, Homero pensó que se encontraba en Nueva York, por sus imponentes rascacielos, el bullicioso tránsito y el agitado andar de la gente. O quizás Chicago, pero no divisó sus característicos tranvías o sus calles con marcadas pendientes. Todo era muy oscuro, casi una escenografía de película. Hasta que, en un momento, el cielo de esta ciudad oscura, es iluminado por un reflector con una imagen característica, inconfundible. Recién ahí, pudo percatarse de donde se encontraba, la famosa Ciudad Gótica. Desorientado por el lugar...